Ley Orgánica
Los funcionarios de prisiones pasan a ser expresamente agentes de la autoridad y tienen derecho a indemnización por daños en el servicio
Esta ley modifica la Ley General Penitenciaria para reconocer de forma expresa que los funcionarios de la Administración Penitenciaria son agentes de la autoridad. También obliga a la Administración a indemnizarles por daños personales o materiales sufridos en el servicio, salvo dolo, culpa o negligencia grave. Además, añade garantías de separación de otros presos cuando estén detenidos, ingresados en prisión o trasladados bajo custodia.